Archivos Mensuales: septiembre 2015

DELICIOSA…..FELICIDAD

Hacía mucho tiempo que había desechado de mi vocabulario la palabra “deliciosa”, quizás porque me parece un poco “cursi” o porque no había tenido la ocasión de disfrutar de algo que me lo hiciera sentir.

Pero este verano, con el calor de la canícula, he podido disfrutar de dos deliciosas películas y ambas versaban sobre Felicidad. Quizás pasen inadvertidas en cartelera, pero puedo asegurar que al verlas se siente uno con ganas de buscar ese tesoro. Tituladas  “un Viaje de Diez metros” y  “Hector y el secreto de la felicidad”, respectivamente. Ambas tienen en común que son una especie de road movies,  a otros “lugares” cuyo único objetivo es encontrar la tan ansiada ventura.la foto 2

Un viaje a diez metros (en inglés The hundred-foot journey) está dirigida por el meloso Lasse Hallström y cuenta con la imponente presencia de Helen Mirren, como la odiosa regente de un restaurante con una estrella Michelin”, que siente amenazado su negocio por la llegada de una familia de origen Indio a su pequeño pueblo francés. La otra cara de la moneda es la familia que huye de su país y llega a Europa en busca de una vida mejor y se encuentra con el rechazo y discriminación por su origen, sólo de algunos que tienen miedo a perder lo “suyo”(¿nos suena de algo este trasfondo?) El protagonista tiene un anhelo,  sabe lo que quiere, desea “convertirse en chef de cocina de fusión india con toques europeos” y con ese objetivo, emprende su camino. Es un canto a las raíces, a la importancia de la familia, a la ignorancia de lo diferente, a lo hermoso de la mezcla, a la cocina, al amor, a la amistad, todo aderezado con algo de azúcar sentimental y regado de muchas escenas acarameladas aunque bellas. Si lo consigue y quien le acompaña eso tendréis que comprobarlo al verla.

Hector y el secreto de la felicidad, cuyo realizador es Peter Chelsom y aunque el

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protagonista es el inglés Simon Pegg, va acompañado de un extraordinario elenco de actores y actrices, como Rosamund Pike, Toni collete, Jena Reno ,Stellan Skardgard o christopher Plummer, que irán apareciendo en las diferentes etapas de su periplo, alimentando un diario de su recorrido. En esta cinta se muestra a Hector como una persona que cree tenerlo todo en la vida: un buen trabajo como psiquiatra, una novia perfecta, y cómo dice él un “tidy world” (mundo totalmente organizado) , pero siente en su yo más profundo que le falta algo para poder disfrutarlo que es incapaz de ayudar a sus pacientes sin saber lo que eso significa., creándose la necesidad de hacer una travesía que aunque recorra Asia, África y EEUU es más hacia el interior de sí mismo, que a tierras extranjeras, tratando de averiguar que hace a los demás felices , para poder hallarlo en sí mismo.

En ambas hay un viaje por tierras desconocidas, en la primera para quedarse y cambiar de vida, dejando atrás sus raíces y comenzado de nuevo. En la segunda para conocer otros personas, culturalmente diferentes, tratando de averiguar si el secreto reside en la idiosincrasia de los pueblos. Él es consciente de que es de ida y vuelta y  terminará supuestamente volviendo a su vida.

Aunque en ambas se busca la Felicidad, en Un Viaje a 10 metros , el protagonista sabe cual es su deseo , mientras que en  Héctor no sabe ni siquiera si es capaz, no ya descubrirla, sino de vivirla.

EL proceso de los personajes es muy parecido, primero tienen una idea, luego lo convierten en un sueño/viaje y cuando se convierte en realidad son Felices. Coinciden también en que es un aventura que tienes que hacer sol@ aunque siempre por alguien al que ames lo suficiente como para necesitar conocerte a ti mismo para poder compartirla porque solo así se torna en  maravillosa.

He leído en las críticas que ambas son películas insustanciales, que las disfrutas mientras las ves pero que luego te olvidas porque en el fondo solo han aportado un minuto de “bienestar”, pues creedme cuando os digo que ese minuto ha pasado a mi cadena de minutos dichosos que no olvidaré nunca.

Para mí la Felicidad no es un momento, es un estado que nace de una sucesión temporal  y sólo, a veces, tenemos momentos de desdicha que nos hacen valorar el resto de nuestra vida.

Si queréis sentir que vosotros también podéis alcanzarla, que no hay un único camino y que no sólo todos tenemos derecho a poseerla, sino OBLIGACIÓN. Por favor ved esos dos “deliciosos filmes”

Sentiré que me quieres, pero olvidaré que lo haces.

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Nadie elige ser víctima de nada, hay dolencias que nos llegan o que nacemos con ellas sin tener explicación del motivo por el que nos haya tocado a nosotros “sufrirlas”. Nos convertimos en víctimas de males que nos afectan y trastocan nuestras vidas, sin una razón de ese aciago destino.

Pero hay una enfermedad en la que el enfermo no es la víctima, sino los familiares o los cuidadores (en casi todos los casos más bien las cuidadoras, que suelen ser las hijas, aunque haya varones en la familia).

Es una enfermedad silenciosa, destructiva, sin efectos dolorosos, más bien sedantes, que se arrastra por nuestra cabeza arrancando todo lo bueno o lo malo que hayas vivido. Empieza por lo reciente, lo inmediato para avanzar hacia atrás como un tsunami aniquilando todo lo que te hace ser TÚ, te empequeñece “literalmente”, vuelves a esa niñez. Ahora es cuando me doy cuenta que la película de “El curioso caso de Benjamin Buton” es una alegoría de lo que te sucede con el Alzeihemer.

Mi madre hace dos años estaba a  punto de jubilarse , tenía todos los sueños que cumplir en su retiro, que no en su vejez, viajaría por lo que le quedaba de mundo con mi padre. No he conocido jamás a dos personas que se quieran más, que se respeten y sobre todo que se apoyen y menos aún después de 47 años juntos. Iban a vivir su amor en otras fronteras y poder disfrutar de los años venideros de una felicidad plena.

Nosotras, sus hijas,  detectamos en mi madre una conducta errática en ese tiempo y la animamos a que fuera al neurólogo, nos costó más de 2 años que nos hicieran caso los médicos, pero después de nuestra insistencia y con cierta reticencia de mi padre que no quería aceptar lo que ya había notado él, la hicieron una revisión y detectaron “desgaste del cerebro”, es decir principio de Alzheimer, con 65 años.

Recuerdo (porque yo aún puedo hacerlo) la primera vez que fuimos a la asociación en Torrejón de Ardoz del Alzheimer,”Torrafal”, que hacen una magnífica labor, lo primero que nos dijeron fue que las victimas de esa enfermedad no son los enfermos que la padecen sino los familiares cercanos y más aún el cónyuge o los hij@s que vivan con el enferm@.

Aunque suene duro decirlo mi madre, va perdiendo memoria y opiniones sobre las cosas con muchísima rapidez, pero es mi padre quien se está consumiendo, su salud se está viendo afectada con achaques propios de la vejez y la pena , “Su mujer” se diluye en vida y él no puede nada más que estar cerca, pero ¿hasta cuándo? ¿Qué será de ella cuando él desaparezca? ¿Y cómo va hacer para ayudarla si ni siquiera puede ayudarse a él mismo?  El nivel de estrés que está sufriendo mi padre y mi hermana (que vive con ellos, con dos niños pequeños) es terrible, no dan abasto, deben estar pendientes de los suyo, de los niños y de que mi madre no organice todo, coloque y olvide dónde ha puesto las cosas. Están tan atentos de darla las medicinas, de que se cambie el parche, de que se arregle, se anime, de que disfrute estos últimos años de su vida “consciente”, que son ellos los que van desapareciendo . Estas son las verdaderas víctimas de esta terrible enfermedad que arrincona la memoria.

Otro de los efectos colaterales de este mal en los familiares, más bien en los descendientes es la carga genética que tiene, es decir la posibilidad de que cualquiera de sus hij@s la sufra , que nos produce una desazón y un vértigo tremendos, muchas veces atenazándonos,  bloqueándonos hasta intentar huir porque piensas que así no te vas a “contagiar”.

Hoy 21 de Septiembre es el Día Mundial del ALZEIHMER un mal “familiar”, lo padece uno pero lo sufren el resto, destroza a la familia anímicamente y la percepción de la rapidez o la lentitud de los efectos no es tan evidente, es un deterioro paulatino pero con diferentes velocidades.

Mi madre es aún consciente y eso es aún peor, porque se siente CULPABLE de lo que nos va a generar, y mi padre tiene pánico de que llegue el día en que ella le diga con sus ojos “Sentiré que me quieres, pero olvidaré que lo haces…