I´m STRONG enough to stay away…

Mientras leéis este post del verano os ruego que escuchéis esta canción. https://www.youtube.com/watch?v=unRiGjGG6xg.

Hoy, 27 de Junio, es mi cumpleaños. Cumplo 47 años. Desde siempre esperaba con mucha emoción mi efemérides. Cuando era pequeña mi madre me hacia un vestido para la ocasión e invitábamos a tod@s mis amiguit@s a mi casa y como hacía buen tiempo, la fiesta se organizaba  en el ático, cosa que a mí me encantaba. Además (y va una maldad fraternal) de mis herman@s era la única que su aniversario caía en verano, así que ningun@ otr@  de ell@s podía disfrutar de una celebración igual.

Con el paso del tiempo, siempre intentaba celebrarlo a lo grande cada año, con fiestas de diferentes temáticas y cumpliendo con el ritual de la compra de un bonito conjunto, que se ajustara más o menos a los cánones de esta belleza Rubensiana (cada uno se consuela como puede y el reparto poco equitativo de las grasas corporales que sufro desde hace tiempo es lo que es)

Además, mi cumple siempre venía después de las fiestas de Torrejón, las más grande de España, que me perdonen los de San Fermín, La Feria de Abril , las Fallas de Valencia y el resto de los saraos nacionales a la altura de las de mi pueblo. Todo juerga¡¡

Y es curioso que, según van pasando los años, cuando recibes, como en mi caso, muchísimas felicitaciones, te alegras muchísimo por las que te felicitan, pero como “joden” l@s que no lo hacen y es aún más extraño que esto te siga sucediendo incluso después de los 40 que es la barrera en la que dejas de quejarte por lo que no tienes y te alegras de lo que sí posees, tanto a nivel pecuniario o patrimonial como emocional.

Este año no quería celebrar nada. No sabía la razón, sin embargo tenía una sensación rara en el cuerpo y me estaba empezando a notar que cada día ya no era como antes un motivo de alegría. A diferencia de lo que siempre sentía  cuando me despertaba en la que sonreía profundamente ante la vida antes de empezar con mi meditación matutina, últimamente este agradecimiento universal  se había tornado por las noches en un suspiro que resumía el pensamiento de que  había logrado sobrevivir a la rutina otro día más y no alcanzaba a levantarme por las mañanas con esa actitud positiva de antaño. No me estaba dando cuenta de que cada día iba cayendo por una empinada cuesta del desaliento.

En los dos últimos meses, cada noche en lugar de decirle hasta mañana desde donde estuviese, me acostaba pensando en él , sin embargo deseaba que NO se acercase esta fecha.

Esta madrugada a las dos de la mañana del día de mi cumpleaños, porque no podía dormirme me he dado cuenta del porqué. Creíamos que nos quedaban 14.600 días  más juntos  y en lo más profundo de mí estaba siendo consciente de que yo iba a cumplir 47 años y él nunca los podría cumplir y es esto lo que me atormentaba, haciéndome sentir terriblemente triste, más que nunca antes. Mientras escribía no paraba de llorar y expulsar todo el dolor que estaba sufriendo y del que realmente no me había apercibido.

En la vespertina alba, miraba el cielo y sólo lograba ver la única estrella brillante que esta madrugada parecía sonreírme. Hasta cinco veces me guiño un ojo y yo no paraba de pensar que ÉL nunca mas estará aquí, que no podré mordisquear sus labios, que será imposible sentir su mano caliente y dulcemente sudorosa en el verano, ni tampoco me acercará los pies helados en el invierno. Porque  ÉL no era un héroe de esos que no transpiraba, o no sentía frío o calor o que  no se inmutara ante lo difícil. Era tan vulgarmente humano que era terriblemente maravilloso por su completa imperfección.

Con el invierno, además del frío, llega el llamado trastorno afectivo estacional. En inglés, curiosamente, sus siglas son SAD (Seasonal Affective Disorder ) y “sad” significa triste.  A diferencia  del periodo estival que es una “máquina expendedora” de  hormonas de la felicidad (endorfinas), gracias al sol y su vitamina D, que disparan nuestras antenas de la felicidad y no se si es que Movistar se ha jodido por aquí pero no capto la señal.

Por todo ello y aunque no lo pudiera parecer este ultimo post del verano lo dedico a desearos un FELIZ VERANO de nuevas aventuras imaginadas o vividas, de cuerpos tostados por fuera y ardientes por dentro, de helados que se derriten en nuestras bocas y de besos que se diluyen en nuestros labios, de pisadas sobre arena que nos trasportan a una zona de paz o de olas que mecen nuestras ansias de vivir.

Yo de momento pasaré este día, estas semanas y estos meses hasta que ya no pueda decir que es LA PRIMERA VEZ de algo desde que ocurrió…Aunque lo acepté, te echo tanto de menos que me ahogo y hay veces que me tapo los oídos para poder oírme el corazón intentando escuchar su música que desde que no bailas conmigo es apenas inaudible y excesivamente cadenciosa.  Me cuesta respirar sin sincronizarme contigo. Es como si te hubieras impregnado y tatuado a lo largo de toda esta piel que ya empieza arrugarse para evitar que te arranques y te vayas.

Mientras miraba esa única estrella que sonría la muy cabrona, se me escapó la mirada y lo ví, LAS VÍ. Estaban todas y lo entendí. No debo pensar en esa única estrella, esa será la que me guíe, pero hay miles de ellas que me devolverán las risas, que navegarán por los meandros de la vida que aún me queda. Me acompañarán a lo largo de este titánico camino que me terminará llevando a ti.

Hoy es mi 47 cumpleaños, tu te lo has saltado, éste y los que quedan. Por un lado creo que no tengo derecho a sentirme feliz por que yo si he llegado, sin embargo por otro,  tengo que dejar mirar atrás por si aún me sigues. La realidad es que  soy yo la que te tiene que seguir ahora y con pena no valgo mucho ,así que recuperaré la fuerza, la alegría y la felicidad por las pequeñas cosas mundanas y las enormes que sólo caben en el corazón. Fuera esa congoja que me araña por dentro.

 Por favor no centréis vuestra mirada en la única estrella que os quiera guiar, mirad el conjunto y alegraros porque haya tantas. A pesar de que no todas brillan con luz especial, muchas te harán hacer vibrar en la oscuridad.

Como dice la canción I´m not strong enough to stay away, I can´t run from you, I just run back to you (No soy lo suficientemente fuerte para alejarme de ti , no puedo huir de ti, sólo correría de regreso a ti)

SED FELICES¡¡¡¡ o al menos intentarlo. Hasta septiembre¡¡¡¡¡

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5 comentarios sobre “I´m STRONG enough to stay away…

  1. Felicidades preciosa!!!! Imagino ese dolor tan grande y esa tristeza, pero efectivamente hay que mirar todas las estrellas, e intentar ser feliz en las pequeñitas cosas de cada día. Porque volverás a ser feliz, y no te culpes x ello. El quiere verte feliz esté donde esté. Un beso muy muy fuerte, y aunque te conozco desde hace muy poco se que eres un alma pura y llena de amor. Una persona de esas que merece la pena conocer. De esas que no dejan diferente a nadie. Feliz verano reina

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