Archivos Mensuales: noviembre 2017

MENÉAME que soy tuy@

Tenía el cerebro mordido de recuerdos. Mi memoria incisiva con el placer del dolor me jugaba malas pasadas, me acordaba de él como si fuera un hombre bueno y compasivo. Nunca pude sentir tanto amor por alguien. Creo que aún hoy casi quince años después no he logrado superarlo.

Le quise con lasciva permisión, le amé con masoquismo de golpes certeros por fuera y por dentro. Un día le dejé entrar en mi casa y en mi vida. Me condené para siempre. Sus puñetazos no dejaron señales, sin embargo, él me marcó el corazón con su ignominioso comportamiento.

Me llamo Antonio y fui maltratado por Ernesto, un bellezón cubano del que me enamoré perdidamente. Creí que era un príncipe negro que me colmaría de traviesos besos y de embestidas de placer. Sin embargo era un simple chapero de perversas prebendas que exigían a cambio, no sólo mi cuerpo al que sobeteó y mangoneó con lo que yo pensaba que era amor y era simple posesión, si no que también zarandeó mi cuenta bancaria, me fue infiel con mujeres que eran en realidad lo que a él le gustaba y se esnifó todos los ahorros en lujuriosas orgías de drogas y sexo.

No salgo en las estadísticas porque no es maltrato de género. Ambos somos hombres. Casi me muero si no llega a ser por unos amigos que llamé para que vinieran a sacarme de mi propia casa destrozado por fuera unos días, y roto por dentro para siempre.

Una vez le dije, menéame que soy TUYO porque ardía en pasión, pero él, lo que empezó fue a zarandearme porque creía que eso era el amor: Poseerme.

Me culpo, me arrepiento y no me perdono. ¿Por qué me siento aún así?…

Esta es una historia real (no los nombres) hace unos años tuve que ir a buscar a un amigo a su casa y sacarle de allí porque su “novio” le había pegado una terrible paliza. Le obligué a que pusiera una denuncia, que luego retiró, pero conseguí que dejara una relación no sólo tóxica mentalmente, si no físicamente terrible.

Noviembre es el mes en el que se da visibilidad a la VIOLENCIA DE GÉNERO. Aunque lamentablemente últimamente no paramos de ver noticias de esta horrible peste humana que amenaza a tantísimas mujeres y a unos pocos hombres.

Me sumo a esta repulsa con los únicos puñetazos que puedo lanzar, los de las palabras, la denuncia escrita y sobre todo el de mi apoyo incondicional para que esta Mierda de realidad se vaya exterminando con la única forma posible que es la denuncia de las víctimas y que estas generen consecuencias jurídicas y SALVEN VIDAS.

En este post quiero que se conozca otro tipo de violencia que no se encuadra en la machista y que tiene unas peculiaridades algo diferentes. Es la violencia intragénero porque en las parejas homosexuales también hay maltrato.

No es violencia de género porque por definición ésta es la que ejerce un hombre sobre una mujer y porque reside en la “desigualdad de poder histórica” entre ambos sexos. Sin embargo si es violencia doméstica (como tal está legislada) Aunque toda violencia se basa en una desigualdad de poder, la diferencia es que la de género está provocada por el sexismo y la que se ha denominado “intragénero” atiende a «infinidad de variables», desde la diversidad funcional, al nivel económico, a vivir aislado de amigos y familiares, no tener redes sociales, ser extranjero o la «lgtbfobia interiorizada».

¿Qué es la LGTB (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales) Fobia interiorizada? Considerar que que la conducta homosexual es negativa e inferior frente a la heterosexual. Mensaje que proviene desde la familia, la escuela y en todos los ámbitos de socialización, que afecta tanto a l@ heterosexuales como a l@s homosexuales. Son personas que todavía sienten vergüenza porque no se han aceptado, convirtiéndose en demasiado vulnerables, siendo mucho más fácil que sufran violencia”.

Hay otro tipo de fobias hacia este colectivo pero desde fuera hacia ell@s:

  • Exteriorizada, a través de conductas físicas, verbales o emocionales.
  • Lesbofobia, hacia las mujeres lesbianas.
  • Transfobia, hacia las personas transexuales o transgénero debido a su propia transgresión a la identidad de género.
  • Bifobia o rechazo a las personas bisexuales.
  • Plumofobia como rechazo hacia el amaneramiento que manifiestan tanto gays como lesbianas (adoptando lo que la sociedad entiende como roles feminizados o masculinizados, respectivamente).

Lo curioso de la violencia intragénero es que actualmente vive la misma situación que la que “hace treinta años tenía la violencia contra las mujeres”. Y aunque la violencia intragénero está tipificada en el Código Penal como violencia doméstica, donde no existe discriminación por orientación sexual, sí es verdad que a nivel social no hay ningún recurso específico desde la Administración

La prevalencia de este tipo de violencia, según datos internacionales, coincide con la de violencia de género, aunque el número de parejas homosexuales es inferior a la de heterosexuales y por esa razón a pesar de que en estadísticas puede ser parecido el resultado en casos reales es inferior.

Falta mucha sensibilización aún sobre este tema y sobre todo hay que superar barreras tan difíciles como la propia fobia interiorizada que ha ido creciendo paulatinamente desde que somos pequeñit@s debido al entorno social y cultural.

Termino mi post escuchando la terrible noticia de un “salvaje” que ha degollado a su niña de dos años para hacer sufrir a su mujer. Se me caen las lágrimas porque no puedo entender que una persona (quizás no lo sea) pueda hacer algo así a una criatura que solo ha podido respirar la vida inhalando inocencia y no podrá jamás exhalar ninguna otra cosa.

POR FAVOR, DENUNCIEMOS TOD@S cuando veamos situaciones así. A veces es mejor que nos pongan la cara colorada porque no hay nada a tener en nuestra conciencia una muerte.