Archivos Mensuales: diciembre 2018

Nieve del AMANECER nuevo.

Llega ella, arrasando las lágrimas invernales que caen vadeando el frío que no termina de cuajar en la tierra árida.

Se menean trémulamente para hacerse hueco en lo vasto de la superficie de la urbe.

Mientras, la melosa música patea el corazón con rítmica cadencia, intentando con alegres chasquidos vitales de acordes rítmicos, revivir el momento.

En susurros íntimos cabalga por nuestros cuerpos predispuestos a la generosidad y riqueza de espíritu.

Puntadas en los remiendos de la sonrisa porque nos resistimos al principio a esa algarabía estacional.

De repente, ante esa belleza del momento, dejo de estrujar mi corazón encerrado hace tiempo.

Extiendo las manos abiertas para que el universo sepa que estoy esperando que llegue algo aún más maravilloso de lo que creí dejarme atrás.

Veo el amanecer navideño desperezándose preparado para el nuevo año y decido apoyarme en la vida , elegir subir por las escarpadas montañas de lo cotidiano y , en mi, nunca rutinario.

Recapacito sobre lo que realmente tengo y miro hacia el valle del que vengo trepando con nostalgia y le veo.

Soy consciente de que siempre ha estado ahí, incluso cuando no le conocía.

Desenmaraño el enigma de la vida que creé y que no me había dado cuenta que es lo que me sostiene, incluso lo que me hace seguir subiendo hasta la cima de la serenidad.

Había dejado de apilar los regalos de la vida, esos que se respiran y se sienten, por aquellos que me consumían.

Aunque el humo del olvido lo ahogaba todo, nosotros, juntos ahora, buceamos en el presente.

Estamos completamente desorientados , pero la luna ha sentido deseos de abrazarnos y hemos vuelto a ver el horizonte con ilusión.

No me puedo ir de ese pasado, sin embargo tampoco me puedo quedar y entonces retornan esos ruidos alegres tintineantes.

Ella ha llegado y yo sigo con la pegajosa manta de la nostalgia de ese pasado feliz vivido, respirando lentamente

Callo mi mente por unos segundos y empiezo a temblar desde abajo. Mi cuerpo sucumbe a los sonidos alegres y me voy desnudando de la congoja, de la tristeza, de los dulces recuerdos que pinzan mi corazón aun no sanado.

De repente me doy cuenta del calor del amor de mi hijo. Me siento abrumada, completa, estremecida y llena de felicidad.

Pelayo, eres el hilo de mi vida, el que me conecta con mi interior y el que me hace sentir que miro desde arriba las nubes de azucarados sentimientos que te abrazan y cuidan que seas feliz.

La navidad no me puede traer fantasmas, sino reyes dadivosos de regalos generosos que rebosen almas viejas y espíritus jóvenes

Escalé la fría montaña del dolor y ahora sólo camino por las cálidas lomas de la maternidad que me guarnecen del amor carnal perdido y me animan a volver a latir por lo que queda por venir.

Ahora logro oír los villancicos de felicidad que me enseñan el camino del Belén personal y sólo logro pensar en mi niño, que va creciendo y escondiendo en su cuerpo todas esas ilusiones que se tiene en la niñez.

Recapacito sobre los antiguos fríos días fuera y pienso en las cálidas noches dentro de nuestro hogar hoy , cuando estemos toda la familia.

Discutiremos, nos reiremos, nos diremos verdades crueles y ocultaremos “TE QUIEROS” sentidos.

Estaremos aquí viviendo el momento porque no sabremos quien no estará el año que viene.

Sé lo que necesito estas navidades: PELAYO “All I want for Christmas is you” (Todo lo que quiero por Navidad eres tú)

Te quiero , cariño ¡¡¡ FELIZ NAVIDAD

Os deseo de corazón a tod@s que paséis unas navidades tranquilas, porque felices depende de lo que hayáis elegido. En mi caso, este año, elegí no disfrutarlas sino GOZARLAS.

Para aquell@s que perdieron a alguien este año, les animo a que compartan amor porque la tristeza te arranca a mordiscos todo lo bueno que tienes para los que quedan.

Tengo organizado un viaje sanador sola que ya os contaré cuando vuelva de mi liberadora aventura.

Aquell@s que sabéis que OS QUIERO, os lo vuelvo a repetir, que estoy ñoñona
Aquell@s que se han portado mal, sólo les deseo que el alma les reverbere eternamente y no les deje descansar
y aquell@s que ni fu ni fa, pues eso que ni fu. ni fa, no hay nada más aburrido que lo inocuo.

JINGLE BELLS , JINGLE BELLS all the way… y así me despido con mi canción preferida de Navidad ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU¡¡¡ (PELAYO)